Primavera 2020


Así, sin avisar

sin sonido casi,

se asoma la primavera.
Ella no sabe de virus
plagas o tiranías.
Desde el fondo
un eco silencioso la pregona,
diferente
suspendido en la incertidumbre.
Hasta el silencio enmudece
entre tanta cautela.
El cielo más traslúcido en la ciudad amordazada
por decreto.
Aquella urbe que un día jugó a una primavera
estrepitosa, bullanguera
entre lluvia y sol
se siente intimidada,
abrumada por un silencio sombrío/tenebroso.
Algunos expresarán su ¡gracias!
sin muchos espavientos.

Pero las palomas de mi barrio
están desconsoladas:
picotean, picotean
sin cosecha alguna.
¿Dónde están los despojos
que son nuestro sostén?
¿Las migajas de cada día?
Hasta el mercado de la esquina principal
nos niega el sustento, nos repele.
¿Qué se trama, qué se trama?
¿O será que nos convertiremos
en el manjar más codiciado?