1.
Abre los cielos.
Derrama el amor
camuflado
entre gotas de lluvia.
Hacedor de pétalos que acarician,
por doquier.
Penetran en la carne,
perfuman.
Mi alma se vulnera por exceso
de ternura, sin quedar herida.
2.
Saboreo la miel
sobre
el
filo
de una
navaja.
Sangro,
palidezco.
Envuelto en vorágine artificiosa
no me entero.
Vuelvo a saborear
la miel
sobre el filo de la navaja.
Lengua sangrante
rostro macilento
y sin enterarme,
sin reconocer el veneno encubierto.
Una
y
otra
vez
acorralado en el hábito
ilusiones
perecederas.
Me he quedado sin lengua,
atosigado
pero
vuelvo a saborear la miel
sobre
el
filo
de una
navaja.
3.
Nubes de primavera,
baile en movimiento…
fugaces.
Nacimiento y muerte,
otra danza en movimiento,
pasajeros.
Un relámpago
efímero /frágil/fugitivo.
Y vuelta a empezar
hasta
que se aprenda la lección.