Al vaivén


Mi vela encendida
junto a la ventana.
Vulnerable,
danza al vaivén de los vientos y
eventualidades.
Parpadeante,
a veces
se apaga por las fuertes brisas.
La vuelvo a encender para volver
a jugar el juego de la intrusión,
ávida de nuevas contingencias,
entrometida.
Mientras pestañea, como
mono que salta
de rama en rama, se consume.

Cuando apenas le queda
un último destello
último brillo
reacciono:
                   tarde, como mi mente.