Vuela

Vuela ágil, sin alas
se desvanece en un instante, pero vuelve
sin ser ángel.
Lo pierdes entre luz y sombra
lo encuentras, lo pierdes…
A veces lo pateas tan alto que no regresa
o regresa como bola de queso fermentado
o como luna.
Lo recuperas, lo mimas
con ternura, lo exprimes (cuidado:
¡puede disiparse, como antaño!)
Mucho es arriesgado.  Poco,
insuficiente.
¿Cómo tratarlo sin
maltratarlo?
Percances del amor
¿o es un fogonazo?